Aumentan los niveles de inseguridad y asaltos en la colonia Gertrudis Sánchez; vecinos y comerciantes se organizan

El cáncer de la inseguridad pública se ha elevado hasta los cielos: en el primer trimestre de 2017 se registró el mayor número de robos denunciados en la Ciudad de México de los últimos cinco años, fueron casi 23 mil 400 asaltos de todo tipo denunciados, un promedio de 260 nuevos robos a diario. (Fuente: Animal Político)

Demián Revart

“Sabemos que la inseguridad se vive a nivel ciudad, pero ahora aquí ya no nos sentimos seguros ni al caminar en las calles”, comenta una vecina de la colonia Gertrudis Sánchez II Sección, ubicada en la delegación Gustavo A. Madero, mientras grabamos una capsula videográfica para socializar las problemáticas que han llegado a la colonia desde hace unos dos años.

Mientras el sol se ocultaba, vecinos y comerciantes organizados realizaron una protesta el pasado sábado tomándose las avenidas de Eduardo Molina y Victoria Oriente para exigir una respuesta oportuna de las autoridades delegacionales al aumento exponencial de la inseguridad pública debido a las decenas de casos de asaltos a mano armada en detrimento de transeúntes, comensales y del mismo comercio local, además del robo de autopartes y a viviendas particulares que ha derivado en un incómodo clima en el barrio.

¿Es más factible exigirle al Estado la ‘seguridad’ que poco le importa de sus ciudadanos o es mejor la participación comunitaria y obligatoria en el instante en el que ya no podemos caminar tranquilamente en las calles de nuestros barrios?

En el puesto de “Gorditas Doña Cande” que se encuentra sobre Norte #82-B y Victoria, se puede observar un letrero en papel relusciente amarillo que dice:

“A nuestra estimada clientela; debido al aumento de robos a los negocios en esta zona, le pedimos tome las siguientes medidas:

– Evite traer o sacar su celular

– Deje objetos de valor en su casa o carro”.

“A veces las patrullas se dan un rondín pero sólo un rato y luego se van”, comenta en una plática uno de los cocineros que lleva más de 27 años dedicándose a su negocio: “la colonia era muy tranquila y al parecer las autoridades están minimizando el asunto (…) los clientes de años prefieren ya no venir por acá”. Según el recuento de los asaltos que han presenciado, mencionan que “se están dando de 2 a 3 asaltos por mes en los locales, e incluso una vez dos días seguidos –un jueves y un viernes- ocurrieron asaltos por acá“.

Las acciones comienzan a emerger, por supuesto está.

Un grupo de vecinos que se ha movilizado autogestivamente para organizar jornadas de reforestación y actividades de conciencia en la colonia, denuncia que “las autoridades no han cumplido acuerdos a pesar de que hemos metido demasiados escritos a la delegación” como lo son -¡y lo que deberían ser sus responsabilidades como funcionarios públicos!- las podas de camellones y áreas verdes, la supervisión del alumbrado público –debido a que varias calles y el Parque Gertrudis Sánchez se encuentran entre la penumbra- y en específico, una solución tajante a la violencia en las calles.

Ignorando la luz del flash de esta fotografía, así yace en la obscuridad el Parque Gertrudis Sánchez sobre Oriente #115. Fotografía: Demián Revart

Uno de los vecinos ha compartido el siguiente testimonio para Ruptura Colectiva (RC) al publicarse este reportaje. Me ha parecido relevante incluirlo:

“Yo vivo exactamente en esa calle, a tres casas de Victoria, les puedo asegurar que sí ha aumentado y es proporcional al nivel de comercios que ya hay en la zona.

La zona de Victoria toda esa calle en un corto tiempo tuvo un crecimiento abismal de negocios, eso atrae a mucha gente, de verdad mucha gente. Los fines de semana se junta mucha gente en la avenida principalmente y por ejemplo, la señora de las gorditas está un poco más adentro de la calle, por lo que es más fácil asaltar cuando estás más alejado, pero lo estúpido de la situación es que hay un módulo de vigilancia, a menos de 50 metros, en la mera esquina (en el camellón), ignoro si sigue siendo como tal un módulo de vigilancia por que de salón de bailes del gobierno ya lo veo más, lo curioso es que pasan muchas patrullas…”

Como era de esperarse, la delegación Gustavo A. Madero ha hecho caso omiso a las peticiones –o empleando las ya conocidas “mesas de trabajo” para evadir la aplicación de acciones integrales en la colonia-, sumando el hecho de que las instancias policiales no han actuado con eficacia en estos percances, pero no por que sean superados en número por los delincuentes, sino por la falta de conexión responsable con el tejido vecinal.

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