Caltzontzin rumbo al autogobierno, de la represión a la reapropiación del derecho a la existencia

CALTZONTZIN RUMBO AL AUTOGOBIERNO: DE LA REPESIÓN A LA REAPROPIACIÓN DEL DERECHO A LA EXISTENCIA

Demián Revart

I

El derecho a la existencia

Esto es un esbozo solidario. “Es algo urgente debido a que se padece el embate del poder para demeritar a los pueblos (…) el tema indígena en el modelo de país se hace indispensable para que dejemos de ser ignorados”. Así, es apremiante convertir al pragmatismo, la práctica, el ejercicio, la praxis (o cómo prefiera llamársele, no estamos buscando la pulcritud de las palabras) en el primer tópico accional cuando se vulnera el derecho a la existencia.

Ju je jurhimpikuarhu juchari uinapikua xanitatani [1].

II

La represión exigua

Silvano Aureoles es persona non grata para muchos territorios michoacanos, no por mero gusto, sino por un disgusto generalizado. En tan sólo dos años al cargo de gobernador, ha sido el principal encomendado de represiones frecuentes contra el movimiento normalista y la educación indígena de las escuelas rurales de Tiripetío, Cherán [2] y de varios planteles que conforman a la Organización de Normales Oficiales del Estado de Michoacán (ONOEM).

Sin abrir un margen tan amplio en la cronología, el pasado 21 de junio la policía federal y estatal irrumpieron en las instalaciones de la Escuela Normal Rural “Vasco de Quiroga” en Tiripetío, terminando dicha maniobra fustigosa en un enfrentamiento (¿qué tenía que hacer la policía con armas en una protesta pacífica?), culminando este cuando los uniformados abrieron fuego a quemarropa contra los normalistas de Tiripetío. Uno de ellos recibió un balazo en la cabeza.

Las únicas huellas que ha dejado Silvano Aureoles han sido las de la sangre derramada. Aspectos del lugar donde fue baleado un normalista de Tiripetío en la cabeza.

Por otra parte, también ha dado continuidad al sucio trabajo de su antecesor Alfredo Castillo Cervantes, persistiendo –desde lo-ejecutivo y su odio despótico- el encarcelamiento de dirigentes comunitarios como el Dr. José Manuel Mireles Valverde (liberado recientemente el 12 de mayo), Cemeí Verdia Zepeda, líder moral de las autodefensas comunitarias de Ostula en el municipio de Aquila, sumando en el mismo tenor, una creciente militarización en este municipio [3] por el proceso de autonomía que enarbola la comunidad nahua y con más exactitud, por la recuperación de las tierras comunales de Xacalayan. La militarización se ha extendido a las localidades que conforman el valle seco de Tierra Caliente, y a mediados de este año, ha llegado hasta Uruapan por –aunque suene inverosímil y descabellado- distintos “narco-bloqueos” que, según el mensaje de los cárteles, son protestas en las que se incendian camiones y tráileres en las principales carreteras de la entidad para exigir la liberación de sus integrantes y sicarios.

¿Y a estos grupos sí los escucha Silvano?

Es un hecho, a Arantepakua ni siquiera la escuchó: ordenó que los garrotes y las balas hicieran el trabajo sucio. El 4 de abril fueron detenidos 38 comuneros mientras protestaban en la capital de Morelia por un conflicto de tierras con la localidad de Capacuaro que “las han invadido de manera prepotente”. Hizo real a la barbarie ejecutando la masacre del 5 de abril, dejando un saldo de 3 comuneros  y un estudiante de 16 años asesinados a manos de la policía estatal dentro de la misma comunidad. Las lágrimas se derramaron. Otros 12 comuneros fueron torturados y detenidos ese mismo día.

Vista del Volcán Parikutión en 1943 desde una parcela de trabajo.

III

¡Que vuelva el Señorío p’ur’hépecha!

Caltzontzin es en realidad el resultado del desplazamiento obligado de la comunidad p’ur’hépecha de San Salvador Combutzio por la alerta del resurgimiento del volcán Paricutín en 1943. Tras la migración de una distancia de aproximadamente 52 km., la comunidad se asentó en una exhacienda (propiedad de Don Julio Murguía) a la entrada del municipio de Uruapan, con gran ayuda del general Lázaro Cárdenas que la compró por 200 mil pesos.

Pero… ¡sería demasiado pueril creer que el Estado sería benefactor de ahí en adelante! Con el tiempo, se fue inflando una burbuja de exclusiones y marginación, de conflictos entre grandes poseedores de la urbe uruapanense y la comunidad indígena, principalmente en la cuestión del territorio.

Sería erróneo decir que el conflicto más reciente se dio el pasado 24 de febrero, por tanto, es importante entender el fenómeno de Caltzontzin como un conflicto permanente que se resolverá en torno al ineludible derecho a la existencia. No hay que entenderlo sólo como una represión a la manera del artículo titulado “Caltzontzin: La represión contra indígenas en México de la que nadie está hablando” publicado en el medio ‘Putiniano’  RT. Abramos más las razones y las causas de lo que sucede. Lo que ahora se está buscando es una solución sustancial que engloba el territorio, las tierras comunales, la economía, la seguridad, la lengua, la cultura, la cosmovisión…

Sinteticemos lo que ocurrió:

La configuración y el asentamiento de Caltzontzin de mediados del siglo XX a inicios del siglo XXI ha dependido en gran parte de la producción agrícola y la prestación de servicios comerciales básicos, a diferencia de la lógica conurbada y de mayor afluencia de capitales que está presente en la cabecera de Uruapan, la Plaza Ágora y la red de servicios que rodean al Aeropuerto Internacional de Uruapan. Ante nuevos vecinos, nuevos problemas (aunque debería ser todo lo contrario, ¿o la competencia capitalística es tan grande que la ley del más fuerte también se aplica entre vecinos?).

El desarrollo e inversión en infraestructuras, el aflujo del suelo y el comercio, por tanto, han tenido más peso en donde hay mayor población uruapanense. No ha sido desde 1943 que Caltzontzin ha sido una comunidad excluida, lo seguimos viendo ahora mismo.

A mediados de 2016, se inauguró la Clínica de Salud 076 del  IMSS en un terreno que es considerado como bien común por los pobladores. A pesar de que se intentó bloquear la construcción en diversas ocasiones, los pobladores enfatizan la principal irregularidad del proyecto: “el terreno no ha sido donado ni vendido a ninguna institución ni persona, es comunal y es nuestro”. Tras la sordera del Ayuntamiento –quien entregó las “escrituras” del predio al IMSS sin consultar a los habitantes- se exigieron algunas medidas como otorgar  trabajos especializados en la clínica para su gente y que, con urgencia y respeto, se reubicara la “Expo Feria del Aguacate Uruapan” que se realizaba en ese espacio. Esta feria además de identitaria,  proveía la visita y afluencia a nivel estatal para la venta de productos típicos de los comuneros que en este 2017 fue desplazada al poblado de Tancítaro.

La respuesta del Estado ante estas exigencias fue nula. En realidad, una humillación.

Los recuerdos de las balas de goma, gases lacrimógenos, toletazos, allanamientos ilegales, empujones, robos de objetos personales y dinero, así como en general, del sitio de guerra vivido ese 24 de febrero, es uno de los principales estímulos para convertir la memoria en alternativas autónomas de organización social.

Los comuneros protestaron. Se tomaron las calles. Levantaron la voz.

El Estado ignoró las peticiones. Invadió la protesta. Usó su arma más fuerte para invisibilizar sus contradicciones: la violencia.

Entre los detenidos hay de todo; Ramón padece de sus facultades mentales y fue detenido porque intentó huir tras los balazos; Daniel tiene 27 años y lo cogieron mientras esperaba su taxi en un taller mecánico; Francisco documentaba la violencia policial desde su local hasta que un uniformado se percató de ello y fue arrastrado por una decena policial; Lorenzo y José Alejandro son mecánicos y los detuvieron en sus changarros (el primero acusó que le robaron 5,000 pesos); a Jorge lo detuvieron sólo por tener el antojo de una torta en el camino; José Luis es maestro en Periban y lo aprehendieron por pasar por el lugar; una familia también padeció las detenciones, Humberto es comerciante y junto con sus hijos Josué y Diego se dirigían a almorzar, pero una horda policial los detuvo en el trayecto; a Artemio le dispararon balas de goma mientras se dirigía a su trabajo de electricista; a Juan lo golpearon sin que mostrara resistencia, trabaja como contratista de aguacates; Jesús tan sólo descendió del transporte colectivo a unos pasos del operativo y lo cogieron de inmediato, es estudiante y empleado en una tienda de conveniencia; Roberto es comerciante tenía la intención de visitar a su padre pero la policía le bloqueó ese derecho propio; a Juan Carlos y Angrey –licenciado en educación y velador de barrio, respectivamente- también los agarraron y golpearon en las calles aledañas al operativo; y a Jesús Magdalena que es obrero, uniformados ingresaron a su domicilio golpeándolo para llevárselo en una patrulla.

¿Aún pensamos que la policía es útil para la vida social?

Momento en el que un denominado “Rinoceronte” transporta a los 13 detenidos al Centro de Readaptación Social Licenciado Eduardo Ruíz.

El 26 de febrero aproximadamente a las 21:00 hrs., los compañeros fueron trasladados de Morelia a Uruapan para ser recluidos en el Centro de Readaptación Social Licenciado Eduardo Ruíz.

Sus familiares se han movilizado intensamente para que salgan de esa jaula de tortura permanente disfrazada de “reinserción social”, teniendo el respaldo de diversas organizaciones a nivel nacional, como el del Congreso Nacional Indígena, pronunciándose recientemente por la libertad de los 13 comuneros en su comunicado titulado “La ofensiva de arriba, ante el movimiento de abajo”.

IV

El autogobierno comunal

La autonomía en Caltzontzin no es dubitativa ni ha necesitado de aprobaciones externas para ejercerse, sin embargo, la ética-política de los pueblos originarios es una res extensa que busca ser sustancia de encuentro y no de desencuentro.

El viernes 21 de febrero de 2014, la comunidad hizo público un manifiesto declarándose autónoma y exigiendo al gobierno estatal que su modelo democrático-integral a través de sus usos y costumbres, fuera entendido –jurídicamente- como un cuarto nivel de gobierno.  “Establecer una estructura de gobierno autónomo que pueda coadyuvar en la planeación y en la programación de acciones para el desarrollo comunitario”[4] es desde entonces el cometido del Concejo Mayor Autónomo que está conformado por 36 personas, 12 de cada uno de los 3 barrios que esquematizan el poblado, generando así un margen de mayor representatividad y apoyo mutuo en la gestión administrativa y de bienes comunes del pueblo, pues “los Jefes de Tenencia y los encargados del Comisariado Ejidal no siempre pueden con toda la carga” [5].

Al igual que el asunto del despojo de territorio, este acto fue ignoto y desconocido por las autoridades, por lo que se “siguió construyendo sin pedir permiso”.

El domingo 7 de mayo de 2017, se celebró en Arantepakua el “3er Encuentro contra la Represión y por la Autonomía” en el que cual tuvieron una importante participación las autoridades comunitarias y distintos pobladores de Caltzontzin.

Sin vacilaciones, afirmaron ante el auditorio que su lucha es por la “exigencia y construcción de un autogobierno comunal y civil sin la intromisión de todos los partidos políticos ni de instituciones gubernamentales” esto, después de las largas y largas –adhiriéndole la desconfianza histórica- del Estado con respecto a sus problemáticas y proyectos de desenvolvimiento comunitario.

Los argumentos para la autonomía y el autogobierno comunal que ofrecieron son los siguientes:

“A) Derecho a la asignación del presupuesto económico directo, para la administración por parte de la estructura del autogobierno conformado por autoridades civiles y comunales, de la misma manera se consolidará la recaudación del pago de contribuciones en el cual se obtengan ingresos directos para la administración de los recursos.

B) La autonomía de la administración de nuestros recursos naturales así como su aprovechamiento con sustentabilidad. Además de reconocer nuestro territorio como una unidad propia de las comunidades indígenas en las cuales estará regulada por la normatividad comunal y por un ordenamiento territorial.

C) Preservar y respetar nuestra cultura, identidad y nuestra cosmovisión.

D) Impulsar el desarrollo regional fortaleciendo la economía comunal desarrollando planes y programas de carácter común.

E) Una educación de calidad y bilingüe donde nuestra lengua materna sea primordial, desarrollando y teniendo acceso a la ciencia y la tecnología.

F) Fortalecer los servicios de salud, así como el derecho a ella, además de la medicina tradicional.

G) Contar con una estructura de seguridad comunal, defensa rural o cuerpo de vigilancia propia de las comunidades que cuente con los principios de nuestra cultura sin la intervención para su formación de las instituciones gubernamentales.

H) Respetar la vida democrática de las comunidades sin la intervención de partidos políticos o instituciones gubernamentales.

La comunidad no abanderará partidos políticos puesto que la comunidad cuenta con su propio reglamente interno o estatuto comunal.” [6]

***

Las cartas están puestas en la mesa del buen vivir, no obstante, sus antagonismos (externos e internos) buscan hacer trampas y a como de lugar, agotar la baraja y jugadas lícitas de su oponente.

Este texto va para todos los michoacanos, mexicanos y compañeros internacionalistas que sienten la rabia ajena como propia. A aquellos que enerva la sangre cuando de injusticias se trata.

Por ello: encontrémonos, relacionémonos. Que se multiplique la empatía.

Ya sólo queda –como enfaticé al inicio del artículo- practicar la solidaridad definitiva para lograr la liberación de los 13 pobladores de Caltzontzin y -¡de todas las maneras posibles!- alentar a que la digna comunidad no claudique en su proceso de autogobierno comunitario, pues este no sólo es una nueva y maleable forma de dignificarse, sino que es la reapropiación de su derecho a la existencia.

¡LIBERTAD INMEDIATA E INCONDICIONAL A LOS 13 COMUNEROS DE LA COMUNIDAD INDÍGENA DE CALTZONTZIN!

¡POR LA TIERRA Y LA LIBERTAD, AUTODEFENSA Y AUTOGOBIERNO YA!

Familiares de detenidos de Caltzontzin en marcha solidaria por Arantepakua. Fotografía: Demián Revart

Fotografía: Demián Revart

Fotografía: Demián Revart

Fotografía: Demián Revart


Notas y referencias

[1] Del p’ur’hépecha, “hagamos que nuestra fuerza se convierta en realidad”.

[2] Reproduzco una lista cronológica de represiones citada también en mi ensayo “De las niñas de Guatemala a la Guardería ABC a los 43 de Ayotzinapa: #FueElEstadoCapital”:

* 19 de julio de 2016. Represión a normalistas de la ONOEM y maestros de la Sección XVIII por parte del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) y policías antimotines (http://rupturacolectiva.com/la-guerra-de-clases-continua-reprimen-a-maestros-y-habitantes-indigenas-en-michoacan/); 27 de septiembre de 2016. Aproximadamente a las 14 hrs., un operativo de 30 patrullas del Mando Único de la Policía y cientos de granaderos de Michoacán interceptaron y dispararon con armas de grueso calibre a los camiones en donde se transportaban estudiantes de la Escuela Normal Indígena de Michoacán (ENIM), pertenecientes a la Organización de Normales Oficiales del Estado de Michoacán (ONOEM) tras una actividad de volanteo (http://rupturacolectiva.com/policias-disparan-a-camiones-de-normalistas-en-michoacan-y-detienen-a-mas-de-50-hay-heridos-de-bala-y-varios-estan-desaparecidos/); 4 de octubre de 2016. Después de las 18:00 hrs., un grupo de hombres armados asaltaron una camioneta Urvan de transporte público de la Ruta Chilpancingo – Tixtla del sitio Vicente Guerrero, muy cerca de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, asesinando a dos normalistas y dos civiles más (http://rupturacolectiva.com/en-asalto-a-transporte-publico-asesinan-a-normalistas-de-ayotzinapa-y-varias-personas-mas/); 5 de noviembre de 2017. Normalistas de la Escuela Normal Superior de Chiapas y pertenecientes a la Coordinadora de Estudiantes Normalistas del Estado de Chiapas (CENECH) se encontraban realizando un boteo en la caseta del municipio de Ocozocoautla, cuando fueron irrumpidos por las fuerzas policiacas federales.El resultado fue de 28 detenidos, trasladados posteriormente a la Procuraduría General de la República (PGR) de la zona; 28 de febrero de 2017. Normalistas del Centro Regional de Educación Normal de Arteaga, Michoacán (C.R.E.N.A.M) salieron a las calles de la Tenencia de La Mira en el municipio de Lázaro Cárdenas para realizar actos de volanteo y propaganda, esta legítima acción fue respondida (inesperadamente) a balazos y golpes  por un grupo armado. A unos metros, camionetas y patrullas de la Policía Federal -así como convoys militares- ya esperaban a los estudiantes para arrestarlos. 10 estudiantes fueron detenidos (http://rupturacolectiva.com/grupos-criminales-disparan-a-normalistas-de-arteaga-michoacan-y-los-entregan-al-ejercito-y-la-policia/)

[3] Basta con recordar el levantamiento violento y extorsión de 5 integrantes de la policía comunitaria de Aquila por parte de la Marina Nacional y grupos criminales el pasado 5 de febrero. Léase en: http://rupturacolectiva.com/alerta-maxima-marina-y-narcotrafico-secuestran-a-5-policias-comunitarios-en-aquila-michoacan/

[4] “Anuncian la creación del Concejo Mayor Indígena de Caltzontzin”, Subversiones por Juan José Estrada Serafín y Rafael Camacho, 25 de febrero de 2014. (https://subversiones.org/archivos/20449)

[5] Ibíd.

[6] “Caltzontzin decide construir autogobierno comunal y exige la libertad de sus 13 comuneros presos”, Ruptura Colectiva (RC), 11 de junio de 2017. Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=OuA5ArKMe0s

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