Asamblea de Feminismo Comunitario en México (ponencia ante el 1er Encuentro Nacional por la Indignación de Ayotzinapa)

Erika Enríquez Espinosa (Vocería Tejido Ciudad de México)

 

En el 1er Encuentro Nacional por la Indignación, La Asamblea de Feminismo Comunitario en México, presentamos la ponencia“Nombrando al sistema de las opresiones, construcciones desde la memoria larga de las mujeres de los pueblos, resistencias y propuestas”con la que se puso en discusión la enfrenta desde las organizaciones de los pueblos al sistema patriarcal.

Así mismo, defendimos en la mesa dos, Plataforma Nacional de Lucha, que la humanidad está constituida por hombres, mujeres y personas intersexuales y así quedó registrada.

Desde las luchas de las mujeres, el resultado más importante, no ha sido el pronunciamiento en contra de los feminicidios, hoy consideramos como un hecho histórico que se haya asentado en esta plataforma que “los feminicidios es el resultado de la violencia estructural patriarcal que se materializa en la muerte con odio hacia las mujeres como una forma de expresión extrema de un Estado y sociedad machista” que hace un llamado importante a las organizaciones y comunidades a luchar en contra del patriarcado desde la responsabilidad y compromiso político con la mitad de cada pueblo que somos las mujeres, el punto se aprobó y quedó asentado como parte de las plataforma… ¡Alegría!

Para la Asamblea del Feminismo Comunitario en México, este espacio ha sido una oportunidad de diálogo y de escucharnos a través de los mandatos de cada uno de nuestros tejidos en la región y seguir construyendo un feminismo útil para los pueblos desde el movimiento orgánico que somos en Abya Yala (Latinoamérica y el Caribe). Sabemos que apenas hemos regado la semilla y queda mucho por hacer, tan solo es un comienzo desde nuestra memoria larga, un trazo del camino que vamos construyendo con nuestro hacer, un comienzo desde nuestro tiempo de la tejeduría, un poner el cuerpo en el terreno de las palabras, luchar por los espacios y construirlos desde el movimiento.

Agradecemos a las compañeras Erika Cruz e Hilda Hernández madres-padres y esposas de nuestros 43 compañeros detenidos-desaparecidos por el Estado, por su coordinación de la mesa en la que participamos y por el apoyo a la inclusión de nuestra palabra y propuesta en la Plataforma Nacional de Lucha. Queremos reconocer que este movimiento nos convoca porque como lucha de nuestros pueblos nos fortalece y nos nutre, seguiremos con ustedes hasta encontrarlos y ver hecha realidad nuestros sueños como pueblo.

¡Feminismo Comunitario… feminismo de los pueblos!

¡Las mujeres somos la mitad de cada pueblo, el pueblo no es sin las mujeres!

¡Hasta la comunidad, siempre… con dignidad!

¡Desde los pueblos… despatriarcalización, descolonización, desneoliberalización… ya y urgente!

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1er ENCUENTRO NACIONAL DE LA INDIGNACIÓN EN MÉXICO

PONENCIA: NOMBRANDO AL SISTEMA DE LAS OPRESIONES, CONSTRUCCIONES DESDE LA MEMORIA LARGA DE LAS MUJERES DE LOS PUEBLOS, RESISTENCIAS Y PROPUESTAS.

Erika Enríquez Espinosa

Vocería Tejido Ciudad de México

Con el permiso de nuestras ancestras, de nuestras abuelas, de nuestras hermanas compañeras feministas comunitarias de Abya Yala (América Latina y el Caribe). Con el permiso de las madres y de los padres de nuestros 43 hermanos y compañeros desaparecidos, de los sobrevivientes de esa noche en Iguala y en la memoria de los 3 compañeros asesinados por el Estado. Con el permiso de las mujeres de nuestros pueblos. Saludamos a todas las organizaciones, a los sindicatos, a las colectivas y colectivos aquí presentes en el 1er Encuentro Nacional de la Dignidad, agradecemos a este espacio por convocarnos a la palabra y a la organización desde abajo a la izquierda.

Nosotras las que hoy nos nombramos feministas comunitarias no lo hacemos por protagonismo, no representamos a ninguna institución de gobierno neoliberal, ni una ONG, no competimos con ninguna otra organización feminista o de mujeres, dialogamos, construimos, reclamamos nuestro territorio cuerpo, nuestro territorio de lucha, somos políticamente mujeres, políticamente indígenas, políticamente de los pueblos, políticamente feministas comunitarias.

Compañeras, compañeros, lo que nosotras venimos a compartir con ustedes es un pensamiento y una palabra sencilla para entender y nombrar al sistema de las opresiones porque vemos que con frecuencia éste se recicla y se repatria con nuevas fuerzas en nuestras propias organizaciones, movimientos de lucha y resistencias.

¿Qué estamos entendiendo por el sistema, cómo lo estamos nombrando las mujeres feministas comunitarias?

Para nosotras, antes que el sistema capitalista (como hasta ahora solo se ha nombrado), ya existía un sistema de injusticias que es el sistema patriarcal, a éste nosotras lo nombramos como el sistema de todas las opresiones, todas las explotaciones, todas las violencias y discriminación que vive la humanidad (mujeres, hombres y personas intersexuales) y la naturaleza, históricamente construida sobre el cuerpo sexuado de las mujeres (Adriana y Julieta, 2014).

Entonces el sistema patriarcal se ha ido fortaleciendo con la creación del capitalismo, en donde las mujeres fuimos la primera moneda de cambio cuando de manera milenaria se nos han relegado solo al  trabajo  reproductor,  en  primera  instancia,  como máquinas  para tener hijos  e hijas  que pudiera ser fuerza de trabajo y de acumulación, de esta forma nos despojaron de nuestro cuerpos, dejaron de ser nuestros para convertirse en las fábricas biológicas de la reproducción humana, así mismo, este sistema patriarcal milenario nos relegó al trabajo doméstico, sin derecho a un salario, sin un mínimo reconocimiento de nuestra fuerza de trabajo, que hasta nuestros días sigue sosteniendo toda economía y sigue siendo la base de la acumulación y de la explotación del hombre por el hombre, del hombre sobre la naturaleza, del hombre sobre la mujer.

Pero el sistema patriarcal tiene otros instrumentos, además del capitalismo se compone del colonialismo como una forma hegemónica de dominación hacia los pueblos, de invasión de territorio, una penetración, una violación a la interculturalidad y a las diversas formas de vida y de organización social que ya existían en estos territorios y que hoy sigue imponiéndose con el racismo, con una sola lengua para podernos comunicar, en una sola forma de pensar el mundo, que le llaman“filosofía”, en una sola forma de gobierno que conocemos como“democracia”, en una sola forma de hacer y de construir el mundo que es desde la mirada de los hombres, la mirada masculina, de esa forma nosotras vemos y sentimos en estos cuerpos de mujeres, que el primer territorio conquistado fue el cuerpo de las mujeres, el primer territorio violado y penetrado fue el de las mujeres y eso nadie lo ha manifestado, nadie lo ha denunciado, hoy ese hecho se sigue ignorando cuando volteamos los ojos para no ver los más de siete feminicidios que a diario se cometen en este país.

Desde esa mirada patriarcal, también se viola y se penetra a la naturaleza ¿Díganme ustedes si la megaminería no es una penetración y violación a la Madre Tierra, si la tala de bosques no es un desmembramiento de sus partes, díganme que la contaminación del agua y la explotación de sus ríos no es un desangre, qué cosa es el fracking, qué es entonces si no es una penetración y una violación para la explotación y usufructo de unos cuantos? Una explotación que se sigue justificando en un desarrollo económico y tecnológico que no nos alcanza, que no deja de ser suficiente, queremos más y más, ¿hasta dónde, hasta dónde se le va explotar y ultrajar a la naturaleza?

Entonces, así como lo miramos, el sistema patriarcal, se organiza de tal manera que le va dando privilegios a unos sobre los otros/as y sobre esas base se construye su estructura, y por eso es jerárquico, sin embargo, dentro de esas jerarquías vamos viendo que no es cierto que todos los hombres son iguales, que entre hombres también hay diferencias que son de clase y de raza, mientras que entre los hombres y las mujeres las diferencias son de sexo, clase y raza, y claro que hay subordinación y sometimiento, pero digamos que más o menos entre hombres comparten los mismo privilegios, de ser jefes del Estado, como ser jefes de familia, de que su trabajo sea reconocido y remunerado con un salario, de que son dueños de sus territorios cuerpos, son los dueños de los títulos de propiedad y la tenencia de la tierra, concesiones a cambio del sometimiento de las mujeres y la naturaleza.

Ahora bien, con todo y esto que les tratamos de explicar, nosotras reconocemos que dentro del sistema de las opresiones, que es el patriarcado, ustedes son nuestros compañeros de vida, compañeros de lucha, son nuestros hermanos y no los vemos como un patriarca, porque el patriarca es el que concentra todos los privilegios a base de las subordinación y la explotación de otros seres humanos, mujeres y la naturaleza, pero lo que sí vemos en ustedes compañeros, son conductas machistas,  aún y con todo que están en la lucha con el pueblo.

Son machistas cuándo piensan que nosotras les pertenecemos, cuando nos criminalizan desde su moral machista que somos putas, que si nos matan a las mujeres con odio y saña es porque nos lo merecíamos por andar de noche, son machistas cuando dicen que nosotras provocamos las violaciones por la forma en que nos vestimos, son machistas cuando no nos dejan participar a la par de la asamblea y nos arrebatan la palabra, cuando dudan de que lo que les estamos diciendo y señalan que es mentira o que es menos importante, cuando nos ponen todos los obstáculos para poder estar luchando, que si ya terminamos el quehacer de nuestra casa, que si ya tenemos bien atendidos a las familia y a los hijos… y ustedes ¿cuándo, cuándo compañeros van a cumplir con esas tareas?, ¿cuándo van a luchar para que las mujeres tengamos un salario por el trabajo de la casa, de la crianza y cuidado que hacemos?, ¿cuándo ustedes se van a pronunciar por los feminicidios,  cuándo se van a pronunciar por la trata de mujeres, niñas y niños?, ¿cuándo es que van renunciar a sus privilegios y van a dejar de ser cómplices de este sistema que está acabando con la vida, con las mujeres?, ¿cuándo es que le vamos a cumplir nuestros niños y niñas que estamos haciendo un mundo mejor para ellos y para ellas, cuándo compañeros y compañeras?

Reconociendo que ustedes como hombres también sufren y son oprimidos por este sistema, aclamamos que la lucha de las mujeres no puede ser una lucha solo para nosotras y por eso es que es importante que entiendan nuestro posicionamiento, que lo apoyen y también enfrenten al patriarcado, porque si no, no vamos a vencer a ningún sistema, por el contrario, éste se va hacer más fuerte y de ese modo nos va a seguir golpeando. ¡La violencia hacia las mujeres no es un asunto solo de las mujeres, es un asunto de nuestros pueblos y por eso es que para nosotras no hay una lucha más importante que la otra, ni una lucha está antes que la otra, tiene que ser a la par, desde los pueblos y si no, no será!

Desde esta palabra, convocamos a las mujeres a que nuestra liberación va a liberar a toda la humanidad. Nosotras decimos las mujeres somos la mitad de cada pueblo, la mitad de cada comunidad, la mitad de todo. El pueblo no es sin las mujeres, la revolución no será sin las mujeres. Frente a un sistema de muerte que es el patriarcado, solo nos queda pronunciarnos desde la vida.

Si nuestras organizaciones, si nuestros pueblos, si nuestras comunidades en lucha y resistencia no reconocen al patriarcado como el origen de todas las opresiones, entonces no estamos haciendo una lucha para la humanidad, solo estamos haciendo una lucha para la mitad de la humanidad que siguen siendo los hombres… ¿y las mujeres qué, dónde quedamos las mujeres?

Desde esa memoria larga, hacemos la propuesta a la construcción de la comunidad, la comunidad que somos como un cuerpo que camina, mitad hombres, mitad mujeres y en medio personas intersexuales, una comunidad con confianza política, con paridad política, de frente al patriarcado, capitalista, neoliberal, colonialista.

Por eso es que insistimos en que, parte de los posicionamientos y como resultado de este encuentro tiene que haber un compromiso político, para llevar a cabo la despatriarcalización de nuestros territorios, un compromiso político desde nuestras organizaciones en defensa de la vida que son nuestros/as jóvenes, nuestros/niño/as, nuestros abuelas/as, nuestras mujeres, nuestros hombres, como un solo cuerpo, todos y todas como un solo cuerpo, desde nuestros pueblos… frente al patriarcado – capitalista – neoliberal – colonial – racista.

Feminismo Comunitario… Feminismo de los Pueblos.

¡Hasta la comunidad siempre… con dignidad!

Ciudad de México, 5 y 6 de Febrero de 2016

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