La importancia de la participación revolucionaria de la mujer en las guerrillas mexicanas

La importancia de la participación de la mujer en las luchas de Genaro Vázquez y Lucio Cabañas

“Si eres una mujer fuerte
prepárate para la batalla:
aprende a estar sola
a dormir en la más absoluta oscuridad sin miedo
a que nadie te tire sogas cuando ruja la tormenta
a nadar contra corriente.”

Gioconda Belli

Ericka Zamora

Empezaré por aclarar que existe muy poca información escrita y testimonial de la participación de las mujeres en las organizaciones guerrilleras, si bien, hay poca información de la participación en el ámbito urbano, en el rural, es prácticamente nula, sin duda, una de las razones, es el tema de la seguridad y la compartimentación de la información dentro de las organizaciones, aunado a la persecución y hostigamiento constante de los aparatos de seguridad e inteligencia del estado para encarcelar, desarticular y aniquilar a quienes integran el movimiento armado. Sin embargo, como bien apunta Lourdes Rodríguez, Lula, militante de la ACNR:

La historia también puede ser escrita por los vencidos. Y el reto es hacerlo a pesar de todas las secuelas que nos dejó la cárcel, la tortura, la desaparición forzada a la que fuimos sometidos. Eso nos dejó muchas secuelas pero no nos destruyó”(1).

La participación de las mujeres en los movimientos armados rurales, se vio limitada, de alguna manera, por el estricto control que ejercía la familia y la sociedad sobre ellas, las mujeres militantes tuvieron que romper con los estereotipos sociales, no sólo se propusieron transformar el país, sino que iniciaron, sin proponérselo, una lucha contra el machismo dentro de las familias, las organizaciones y contra el estado patriarcal. También hubo casos en los que fueron los mismos familiares involucrados en la guerrilla quienes promovieron la participación de las mujeres dentro de la guerrilla para cumplir con funciones de apoyo y logística como: enlace, información, llevar provisiones a los campamentos guerrilleros y, despistar así a los aparatos de seguridad, o bien, para protegerlas de la represión, de la detención o desaparición forzada.

Así, cuando un comando del Partido de los Pobres “asaltó la sucursal de Bancomer ubicada en avenida Cuauhtémoc y Diego Hurtado de Mendoza, en el que participaron: Chon, Francisco, Julián, Isael, Cuauhtémoc -Carmelo Cortés- y Fernando. El 18 de noviembre de 1971, Julián, Cuauhtémoc y Fernando se les ocurrió ir a Atoyac a dejarle dinero a Pancho Encinas para que éste lo hiciera llegar al Partido de los Pobres. Contrataron un taxi para que los llevara y regresara al puerto de Acapulco. Pero primero pasaron por la casa de don Petronilo, que era tío de Cuauhtémoc, para que una de sus hijas los acompañara y así evitar sospechas, Don Petronilo despertó a Guadalupe que los acompañó” (2).

Pero ninguno sabía dónde vivía Florentino Loza Patiño, Pancho Encinas. Pasaron varias veces por frente al cuartel a la una de la mañana se les hicieron sospechosos a los soldados y los detuvieron. A Guadalupe la condujeron a un pequeño hotel, llevando el maletín con el dinero, ya casi al amanecer salió y tomó un autobús rumbo al puerto de Acapulco. Los tres detenidos fueron trasladados  a la zona militar de Acapulco, donde fueron identificados por el comandante de la judicial Wilfrido Castro Contreras. En eso llegó Guadalupe con Humberto Espino Barros Ramírez, a reclamar a los detenidos. Los dos fueron detenidos. A Espino Barros lo mandaron a Veracruz y a Guadalupe al Campo Militar Número Uno con los otros tres detenidos”. (3)

Los tres negaron la culpabilidad de Guadalupe, por lo que después de ocho días de tortura fue conducida de regreso a la XXVII Zona militar, donde fue fichada el 26 de noviembre de 1971. Mientras a Carmelo Cortés, Cuauhtémoc; Gabriel Barrientos Reyes, Fernando; Carlos Ceballos Loza, Julián, los mantuvieron más tiempo en el Campo Militar Número Uno y los regresaron a Chilpancingo días después”. (4)

Ante esta situación, “Don Petronilo decidió que su hija se subiera a la sierra para prevenir una nueva detención. A mediados de 1971, Guadalupe y otros miembros de su familia subieron para participar de manera permanente en la guerrilla. Guadalupe Castro Molina tuvo el seudónimo de Sandra, pero generalmente usaba su nombre verdadero. En la Brigada de Ajusticiamiento, había varias mujeres de distintos orígenes y formación social. Sandra de 19 años y su hermana Zulema. Sandra era relajada y bromista, por un incidente con otras guerrilleras, voluntariamente abandonó la guerrilla junto a su padre Elías, Zulema y Arturo Gallegos, Edel el 26 de diciembre de 1971”. (5)

Después, “el 14 de marzo de 1972 la Brigada 18 de mayo del Partido de los Pobres secuestró a Cuauhtémoc García Terán, hijo del empresario acaparador de café, por esta razón, se vino una escalada de detenciones y desapariciones de muchos colaboradores y militantes del Partido de los Pobres (PDLP). En esos días los cuerpos policíacos comenzaron a perseguir a Guadalupe. El miércoles 23 de abril de 1972 Guadalupe bajaba por la calle 13 acompañada por Julieta, los agentes se le fueron encima y la detuvieron. Dos días más tarde esos mismos agentes fueron por don Petronilo Castro Hernández quien tenía 73 años. El 25 de abril de 1972 elementos del Policía Judicial de Guerrero al mando del comandante Wilfrido Castro Contreras lo sacaron de su domicilio, desde entonces, ambos están desaparecidos. Pedro Valdovinos, uno de los participantes en su secuestro, en 1977 aseguró que entregó a don Petronilo y a su hija Guadalupe en una cárcel clandestina ubicada en el fraccionamiento “Las Américas” por el rumbo de Caleta. Un documento del 25 de junio de 1972, suscrito por el entonces Director Federal de Seguridad dice: “A las 7:00 horas del día de la fecha llegaron al Campo Militar No. 1, nueve personas detenidas por la 27a. Zona Militar los detenidos son: Alberto Arroyo Dionisio, Justino Barrientos, Román[a] Ríos Roque, David Rojas Arias, Petronilo Castro Hernández, Guadalupe Castro Molina, Isabel Jiménez Hernández y Luis Cabañas Ocampo. Después de la desaparición de su padre y de su hermana, Eleazar Castro Molina fue detenido-desaparecido el 9 de enero de 1975 en Acapulco, su hermana Fabiola Castro Molina fue detenida-desaparecida el 16 de enero de ese mismo año, ambos militaban en las Fuerzas Armadas Revolucionarias, FAR de Carmelo Cortés”. (6)

***

El país en general y particularmente Guerrero, vivían tiempos de represión. “El 10 de septiembre de 1959 se constituye la Asociación Cívica Guerrerense (ACG), se nombran comisiones para recorrer el estado de Guerrero y formar los comités cívicos municipales con el objetivo de recoger las quejas del pueblo contra el gobernador Raúl Caballero Aburto. En el primer recorrido que realizó Genaro Vázquez Rojas por la entidad, en Iguala, se sumó Elpidio Ocampo Mancilla”. (7)

Iguala, fue uno de los bastiones más importantes del movimiento Cívico, estaba en lucha constante, todos los días se realizaban reuniones, manifestaciones. Ante la cerrazón y los actos represivos, el pueblo de guerrero se levantó en contra de Caballero Aburto que se sostenía con el apoyo de la policía y del ejército, los estudiantes mantenían tomadas las instalaciones de la Universidad, varios ayuntamientos también estaban tomados y se mantenía una parada cívica frente al palacio de gobierno que era apoyada por miles de personas que estaban atentas porque el Ejército tenia sitiadas las instalaciones de la Universidad. La matanza de estudiantes y ciudadanos el 30 de diciembre de 1961 precipitó la caída del gobernador.

En la segunda mitad del año 1962 ya estaba la campaña electoral por la gubernatura del estado. El candidato Cívico José María Suárez Téllez inició su campaña el 19 de agosto de 1962 en Ixcateopan, ante la tumba que guarda los restos de Cuauhtémoc, acompañado por Genaro Vázquez, Blas Vergara, Lucio Cabañas Barrientos y un grupo de igualtecos” (8).

“Las elecciones estatales fueron el 2 de diciembre de 1962, la organización no tenía registro, pero llamaron a votar al pueblo por el movimiento cívico poniendo el nombre del candidato en el cuadro en blanco de la boleta. Ante el alto índice de analfabetismo, los dirigentes tuvieron que enseñar a los electores a escribir el nombre del candidato; los candidatos Cívicos ganaron las elecciones; pero el aparato gubernamental les negó el triunfo” (9). La ACG llevó a cabo un movimiento para denunciar el fraude electoral cometido en contra del pueblo de Guerrero. La respuesta contra el movimiento Cívico llegó el 31 de diciembre de 1962, en la madrugada de ese día se produjo una balacera frente al palacio municipal de Iguala donde había una concentración de cerca de tres mil personas que fueron rodeadas por la policía y el Ejército, resultando seis muertos, cuatro heridos y 156 detenidos” (10).

“Este hecho fue un duro golpe a la ACG, fueron detenidos sus principales dirigentes o tuvieron que salir del estado como Genaro Vázquez, porque a él y a otros dirigentes de la ACG los hicieron responsables de la matanza de Iguala. Suárez Téllez  y 25 cívicos más fueron procesados por los delitos de homicidio, lesiones, disparo de armas de fuego y sedición. Poco a poco fueron dejándolos en libertad. Suárez Téllez fue el último en abandonar la cárcel, el 26 de noviembre de 1963”. (11)

“Después de la masacre de Iguala, los principales líderes Cívicos entraron a la clandestinidad, sumándose un grupo de estudiantes y profesores normalistas que habían constituido un grupo político-cultural en la Escuela Nacional de Maestros denominado: Melchor Ocampo, entre los que estaban los hermanos Contreras; Javier de Atoyac, Demóstenes Lozano Valdovinos de Tecpan; los hermanos Bracho Campos de Coyuca de Benítez; los hermanos Solís Morales de Hidalgo y cuñados de Genaro Vázquez; Roque Salgado Ochoa de Acatempan, municipio de Teloloapan; los hermanos Francisco y Raymundo Valenzo de Chilpancingo, entre otros”. (12)

“La ACG se propuso organizar a los guerrerenses por sectores. En la comunidad de El Ticuí municipio de Atoyac se fundó la Liga Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ). La represión y persecución se recrudece, el año de 1965 Roque Salgado Ochoa y Filiberto Solís Morales, comienzan a organizar los Comités Clandestinos de Autodefensa Armados, en Iguala, Tepecoacuilco, Chilpancingo, Atoyac y Coyuca, bajo los lineamientos marcados por Genaro quien se movía en todo el estado. El 20 de febrero de 1966, presidió el primer Congreso de Copreros Independientes en Coyuca. En abril de 1966, se constituye el Consejo de Autodefensa del Pueblo (CAP), asume el programa de los siete puntos: 1.-Por un régimen popular de obreros, campesinos, intelectuales patriotas y estudiantes. 2.-Por la planificación científica de la economía. 3.-Por el rescate de la riqueza minera. 4.-Por el respeto de la vida política sindical y ampliación de los derechos obreros. 5.-Por el reparto de los latifundios. 6.-Ampliación de la Reforma Agraria. 7.-Desarrollo cultural del pueblo”. (13)

“El Consejo de Autodefensa del Pueblo (CAP) a nivel estatal fue encabezado por Genaro Vázquez, Antonio Sotelo Pérez, Ismael Bracho Campos, Pedro Contreras Javier., Florencio Chacón. El Consejo de Autodefensa del Pueblo de Iguala fue presidido Elpidio Ocampo Mancilla; Secretario General Florencio Chacón; Comisión de Finanzas María Franco, Felipa Pérez y Esteban Salgado; Comisión de Prensa Adolfo Arroyo, Prudencio Casarrubias, Mateo Lagunas; Comisión Política Isaías Ocampo, Erasmo Delgado; Comisión de Acción Campesina Otilio Mejía, Pedro García; Comisión de Acción Obrera Gregorio García, Filomeno García; Comisión de Vivienda Popular Bertoldo Vázquez, Macario Carreón y el asesor jurídico Eugenio Zapata”. (14)

“Genaro se reunió en Iguala el 24 de julio de 1966, con los Cívicos en la casa de Elpidio Ocampo Mancilla y se fue a la ciudad de México, porque la policía lo buscaba. A las seis de la tarde el 27 de julio de 1966, la casa de Elpidio fue rodeada por cientos de policías para detener a todos los dirigentes. Empezaron a entrar por la puerta disparando por todos lados y otros empezaron a brincar por la barda al interior de la sastrería. La mayoría de los asistentes salieron ilesos” (15), no así, el niño Delfino Ocampo Delgado de catorce años, quien al ver que los policías disparaban a mansalva, corrió a buscar una pistola, ahí los agentes lo acribillaron a balazos e hirieron a la niña Elvia Solorio quien falleció después.

Genaro fue detenido el 11 de noviembre de 1966 por la policía del estado de Guerrero, a las puertas del local de las oficinas del Movimiento de Liberación Nacional (MLN) en la ciudad de México. Luego fue conducido al estado de Guerrero para quedar recluido en la cárcel de Iguala.

Después de la masacre coprera el 20 de agosto de 1967 en Acapulco. El Consejo de Auto-defensa del Pueblo de Guerrero, el 24 de agosto de 1967 presentó su análisis y tomó posición sobre esa matanza de campesinos. Pidieron la libertad de los presos políticos: Genaro Vázquez, Antonio Sotelo, Pedro Contreras y Fausto Ávila. Firmaban el comunicado: Roque Salgado por la LARSEZ; Donato Contreras por la Unión Libre de Asociaciones Copreras; Ismael Bracho por la unión de cafeticultores, Elpidio Ocampo Mancilla por el Consejo de Autodefensa de Iguala; Magdaleno Pino por el Consejo de autodefensa de Atoyac, Pablo Orbe por el Consejo de autodefensa de Tecpan. Un mes después de que Lucio se remontara a la Sierra, Genaro –desde la prisión -decide también integrar su primer comando armado con “Roque Salgado Ochoa, José Bracho Campos, Donato Contreras Javier y su hermano Pedro Contreras Javier, Filiberto Solís Morales, Abelardo Vázquez Cabañas y Prudencio Casarrubias. Escogieron para campamento de entrenamiento la huerta de café de la familia Contreras de San Vicente de Benítez en la Sierra de Atoyac. Se hacían pasar como peones para la limpia de dicha huerta, siendo comisionado Roque como primer responsable y Bracho como segundo. Genaro Vázquez pidió que integraran también al comando a Ceferino Contreras Ventura, padre de Donato y Pedro, por su experiencia y resistencia como trabajador del campo”.


Referencias:

(1) Triple Jornada, 5 de febrero de 2001. En: http://www.jornada.unam.mx/2001/02/05/entrevista_guer30.htm Fecha de revisión: 18 de abril de 2018.

(2) https://archive.org/stream/HistoriasDeVida_201501/Historias%20de%20vida_djvu.txt Fecha de revisión: 19 de abril de 2018

(3) Ibíd.

(4) Ibíd.

(5) Ibíd.

(6) Ibíd.

 (7) Ibíd.

(8) Ibíd.

(9) Ávila Juárez, Fausto. “ACNR: trayectoria de una organización revolucionaria”, manuscrito. Citado en:

https://archive.org/stream/HistoriasDeVida_201501/Historias%20de%20vida_djvu.txt Fecha de Revisión: 19 de abril de 2018.

(10) https://archive.org/stream/HistoriasDeVida_201501/Historias%20de%20vida_djvu.txt Fecha de revision: 19 de abril de 2018.

(11) López, Jaime. 10 años de guerrillas en México 1964-1974. Editorial Posada. México, 1977, pág. 49.

(12) Ávila Juárez, Fausto. “ACNR: trayectoria de una organización revolucionaria”, manuscrito. Citado en:

https://archive.org/stream/HistoriasDeVida_201501/Historias%20de%20vida_djvu.txt Fecha de revisión: 19 de abril de 2018.

(13) https://archive.org/stream/HistoriasDeVida_201501/Historias%20de%20vida_djvu.txt Fecha de revisión: 19 de abril de 2018.

(14) Ibíd.

(15) Ibíd.

(16) Ibíd.

*Ponencia ampliada de la leída por la autora en Iguala, Guerrero el 22 de abril en los actos por los 50 años del rescate de la cárcel de Genaro Vázquez que dieron paso a la transformación de La Asociación Cívica Guerrerense en la organización político-militar Asociación Cívica Nacional Revolucionaria.

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